El gobierno polaco de 1939 fue el primero en hacer frente a Hitler. El ministro de Relaciones Exteriores, Josef Beck, pensaba que Alemania estaba blufeando y que su fuerza militar había sido exagerada.
Estimulado por el apoyo garantizado por Gran Bretaña y Francia, el ejército polaco preparó sus planes de defensa. Las 37 divisiones y 200 aviones polacos enfrentarían en una breve escaramuza al enemigo y luego se retirarían al centro de Polonia para luchar frente a Varsovia. tenían muy pocos tanques, por lo que se apoyaban en la caballería para su movilidad.