NIÑOS NACIDOS EN AUSCHWITZ


La situación era especialmente grave para las mujeres embarazadas. Al principio eran enviadas directamente a las cámaras de gas. Sin embargo también había partos clandestinos en el campo. En la mayoría de los casos las mujeres morían de septicemia. En cualquier caso, el recién nacido no tenía casi ninguna posibilidad de sobrevivir. Los médicos de las SS y sus ayudantes arrebataban el niño a la madre y lo asesinaban.

A partir de principios de 1943, a las mujeres embarazadas, registradas en el campo, se les permitía dar a luz. Sin embargo, los recién nacidos eran ahogados en un cubo lleno de agua por las ayudantes de las SS.
En el transcurso del año 1943, los recién nacidos de "desdendencia aria" ya no eran asesinados sino registrados en el registro del campo. Al igual que a los adultos les era tatuado un número. Puesto que su antebrazo izquierdo era demasiado pequeño, el número les era tatuado en el muslo o en las nalgas.

Debido a las condiciones de vida en el campo, los recién nacidos no tenían casi ninguna posibilidad de sobrevivir. Si un niño lograba sobrevivir las primeras seis a ocho semanas, la madre tenía que entregarlo a las SS. Si se negaba, los dos eran enviados a la cámara de gas.
Algunos niños, cuando eran rubios y de ojos azules, eran arrebatados a sus madres por las SS para "germanizarlos", mientras que a los niños judíos se les seguía tratando con una increible crueldad y finalmente se les asesinaba.

Las madres totalmente debilitadas por el hambre, el frío y las enfermedades, muy a menudo no podían ni siquiera evitar que las ratas mordieran, royeran o incluso se comieran a sus hijos.
Para los recién nacidos no había ni medicamentos, ni pañales, ni alimentación adicional.